Es momento de emprender una acción enérgica para evitar que el panorama climático mundial que nos acontece hoy en día se convierta en una catástrofe permanente. Los datos de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), apuntan que la demanda mundial de electricidad aumentará un 70% hasta 2040; elevando su participación en el uso de energía final del 18% al 24% en el mismo periodo. En función de lo anterior, muchas naciones apuestan por nuevas soluciones, que puedan abastecer la demanada energética a través de tecnologías susentables.

En 2015, la comunidad internacional sumo sus esfuerzos contra la lucha por el cambio climático a través del Acuerdo de Paris, en el cual los países se comprometieron a implementar acciones para mantener el aumento de la temperatura global en este siglo por debajo de los 2 grados centígrados por encima de los niveles preindustriales, y proseguir los esfuerzos para limitar aún más el aumento de la temperatura a 1.5 grados centígrados.

En este sentido, la eliminación gradual del carbón del sector eléctrico es el paso más importante para alcanzar el objetivo planteado. El uso de energías renovables es nuestra mejor opción, ya que, a diferencia de los combustibles fósiles, éstas no producen gases de efecto invernaderos ni emisiones contaminantes. Las energías renovables son fuentes de energía limpias, inagotables y crecientemente competitivas. Además, sus costos evolucionan a la baja de forma sostenida, mientras que la tendencia general de costes de los combustibles fósiles es la opuesta, al margen de su volatilidad coyuntural.

De acuerdo con las previsiones de la AIE, la participación de las energías renovables en el suministro eléctrico global pasará del 26% en 2018 al 44% en 2040, y proporcionarán 2/3 del incremento de demanda eléctrica registrado en ese período, principalmente a través de las tecnologías eólica y fotovoltaica.

Por su parte, Israel nos demuestra que esta transición enrgética es posible mediante la implementación de soluciones innovadoras y disruptivas. Actualmente, Israel genera alrededor del 8 por ciento de su electricidad a partir de plantas de energía solar; asimismo, estableció el objetivo de obtener el 20 por ciento de su electricidad a partir de la radiación solar para 2025 y el 30 por ciento para 2030. Aunado a lo anterior, Israel es líder en instalaciones de almacenamiento con alrededor de 800 megavatios (MW) de plantas solares comprometidas; las cuales cuentan con cuatro horas adicionales de almacenamiento que suministran electricidad en las horas con mayor demanda después de la puesta de sol.

Cabe resaltar que la Corporación Eléctrica de Israel es la única empresa que opera plantas de energía de carbón en el país. Dichas plantas, están programadas para cerrarse en 2025 cuando el gas natural y la energía solar se conviertan en fuentes primarias de energía. En virtud de lo anterior se han abierto nuevas posibilidades en este campo. Si bien solo unas pocas empresas administran plantas de energía de gas natural, hay muchas empresas que establecen instalaciones solares en los techos de sus casas o en grandes campos comerciales.

El año pasado Israel también inauguró una de las plantas termosolares más grandes y modernas del mundo, generando energía limpia y segura para miles de personas. Además, en los últimos años se ha visto un crecimiento del transporte 100% eléctrico, en ciudades emblemáticas como Jerusalén; lo cual contribuye a la visión de desarrollo sostenible al ser menos contaminante y mucho menos ruidoso.

En su compromiso con la transición energética y digitalización, Israel lanzará el 25 y 26 de mayo del presente año, su primer y más grande exposición online de innovación aplicada a la industria enegética en América Latina. Este evento, impulsado por el Instituto de Exportación de Israel y la Administración de Comercio Exterior del Ministerio de Economía e Industria, tiene como objetivo reunir a empresas emergentes disruptivas, líderes de la industria, expertos y corporaciones multinacionales para colaborar y discutir productos y tecnologías de vanguardia. Energia IL 2021 apoya la promoción de la integración de las energías renovables en la lucha contra el cambio climático. En dicho encuentro, participarán empresas especializadas en niveles bajos y carbono de resiliencia climática; optimización de energías renovables; alamcenamiento de energía, microrredes y soluciones autonómas; entre otras.

En el marco del tratado internacional, México se comprometió a reducir sus emisiones de dióxido de carbono en un 22% para el año 2030, así como generar el 35% de su suministro con energías renovables en 2024. Actualmente, México cuenta con una matriz con diferentes tecnologías de generación, como hidroeléctrica, geotermoeléctrica, eoloeléctrica, fotovoltaica, bioenergía, nucleoeléctrica y cogeneración eficiente. Si bien, la Secretaría de Energía, señala que México cuenta con una capacidad instalada para generar electricidad a través de energía renovable de un 31%; aún tenemos un gran camino por recorrer.

Podemos entonces reflexionar sobre el potencial de las fuentes de energías renovables, que traen consigo efectos positivos como un incremento en la calidad de vida y mejor en las perspectivas económicas de millones de personas. Por estás razónes y muchas más, Israel nos invita a unirnos al cambio.

 

Articulo escrito por: Estefania Wood