Sin agua no hay vida ¿Qué es el día cero?

En múltiples ocasiones se ha hecho mención sobre el “Día Cero”; un día que no se aleja mucho a la realidad que nos acontece actualmente y hace referencia al momento en el que el agua ya no se encontrará disponible para sus usos diversos. Frente a este panorama mundial, actores como la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) han realizado llamados internacionales para tomar acción y afrontar esta problemática. Si bien, en 1993 la ONU declaró el 22 de marzo como el Día Mundial del Agua para concientizar a la población sobre la crisis mundial y la urgencia de adoptar medidas necesarias para garantizar su disponibilidad; la crisis en México se ha agravado.

 

La falta de agua no solo hace alusión al consumo humano, sino que la escacez abarca el uso de este recurso para otras actividades escenciales. Alrededor del 76% del agua es destinada al uso agrícola, 14.4% para el abastecimiento púlico, 4.9% para la industria autoabastecida y 4.7% para la energía eléctrica. Esta agua, que a menudo pasa desapercibida, es tan necesaria como el agua que bebes.

 

Israel como gran aliado de México demuestra que mediante la innovación, es posible tener una seguridad hídrica y dar solución a los desafíos previamente mencionados. Hablar de Israel en temas de agua es hablar sobre la historia de éxito más grande del mundo. Con un territorio semi-árido del 75% y recursos naturales limitados, Israel destaca en la actualidad como líder mundial en agua demostrándo que a pesar de las dificultades como puede ser el entorno, todo es posible mediante el uso de tecnologías.

 

Actualmente, existen empresas israelíes que ya se encuentran en México implementando sus soluciones y marcando una diferencia en el país. En recientes entrevistas las empresas israelíes han destacado que, en la mayoría de las veces, la tecnología no se implementa por falta de presupuesto sino por falta de conocimientos. Entre las principales problemáticas que enfrenta México en temas hídricos, se incluye la sobreexplotación de los mantos acuíferos, la contaminación, la falta de un control sobre las concesiones, incluyendo la parte agrícola; y las fugas de agua en la red de distribución. Si bien, alrededor del 40% del agua se pierde por fugas; al ser una situación que no se percibe a simple vista por estar bajo la superficie, suele pasar inadvertida.

 

Aunado a lo anterior, a medida que los sistemas de tuberías subterráneas envejecen, el deterioro y la pérdida de agua pueden permanecer ocultos durante años y luego presentarse de forma desastrosa. En este sentido, Israel ofrece soluciones que engloban la obtención de una capa de datos visuales basada en datos sobre la deficiencia de las tuberías de todo el sistema sin necesidad de romper el suelo. De igual forma, pueden desarrollar planes de sustitución a largo plazo con la ayuda de un nivel de inteligencia de infraestructuras sin precedentes y actuar sobre los problemas antes de que se conviertan en desastres.

 

Desde el establecimiento de contactos diplomáticos formales, entre México e Israel, en 1952, ambos Estados han podido construir una estructura sólida de entendimiento. Para México, Israel constituye uno de los actores principales en avances tecnológicos y económicos, mismos que la administración actual ha reconocido, especialmente en la búsqueda constante de nuevas tecnologías de punta.  Los trabajos entre ambas naciones se han visto reflejados en actividades recientes como, la celebración de la Misión Comercial entre la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) e Israel, llevada a cabo en julio del presente año; la cual tuvo por objeto compartir experiencias sobre la gestión del agua y enriquecer el conocimiento del sector.

 

En dicho encuentro también se contó con la participación de funcionarios de la Asociación Nacional de Usuarios de Riego (ANUR); de la Asociación Nacional de Empresas de Agua y Saneamiento (ANEAS), y de las oficinas regionales y estatales de la Conagua.

 

Vislumbrar hacía nuevas alternativas es nuestra mejor opción para evitar que el Día Cero llegue. Es responsabilidad del sector público y privado garantizar el buen uso del agua; para ello es momento de realizar alianzas estratégicas y apostar a tecnologías de vanguardia.

 

Por: Estefanía Ustarroz Wood

 

 

 

 

 

 

2021-09-02T16:43:21+00:00September 2nd, 2021|Uncategorized|0 Comments