Actualmente nos encontramos en una situación mundial denominada “el colapso de la colmena”, la cual hace alusión a la creciente amenaza en la que se encuentran las abejas y otros polinizadores. En los últimos 15 años, la población mundial de estos insectos ha disminuido hasta en un 20 por ciento, principalmente producto de prácticas agrícolas intensivas, cambios en el uso de la tierra, uso de pesticidas y fertilizantes tóxicos no controlados, plagas y efectos del cambio climático. Es por ello que, la Organización de las Naciones Unidas proclamó el 20 de mayo como el Día Mundial de la Abeja.

Los polinizadores no solo contribuyen directamente a la seguridad alimentaria, sino que son indispensables para conservar la biodiversidad planetaria. La polinización es un proceso fundamental para la supervivencia de los ecosistemas, esencial para la producción y reproducción de muchos cultivos y plantas silvestres. Casi el 90% de las plantas con flores dependen de este procedimiento para reproducirse; asimismo, el 75% de los cultivos alimentarios y el 35% de las tierras agrícolas de todo el mundo dependen en cierta medida de ella.

Ante este escenario, Israel -conocido como la nación startup- desde hace décadas lleva tomando medidas con el fin de proteger sus poblaciones de abeja y sus resultados son alentadores. La mortalidad de sus colmenas no supera nunca el 10%, en comparación con las pérdidas del 32% que se registran en México.

Lo anterior se debe a la implementación de diferentes tecnologías para intentar frenar el colapso masivo de las colonias, dentro de las cuales podemos destacar a Beewise, cuya solución integral se especializa en colmenas autónomas que tienen por objetivo aumentar el rendimiento de las actividades apícolas, reducir la pérdida de colonias y eliminar el uso de pesticidas químicos.

Por otro lado, se encuentra Bumblebee que desarrolla soluciones de polinización artificial; aumentando los rendimientos de los cultivos existentes y mejorando la calidad de la fruta. Asimismo, tenemos a Beehero que ha desarrollado una plataforma que puede predecir trastornos de colmenas, mitigar el colapso de colonias y rastrear el progreso de la polinización. La empresa proporciona sensores a los apicultores que se instalan en las colmenas para recopilar datos e información ambiental de su interior.

A nivel mundial existen 20 mil especies de abejas, de las cuales México alberga alrededor de 2 mil, por este motivo, asociaciones civiles del país como Efecto Colmena, empresas privadas y entidades del sector público han dedicado esfuerzos como capacitaciones y reubicación de colmenas, para reducir los riesgos que enfrentan, a fin de que puedan desarrollarse adecuadamente.

Sin embargo, globalmente aún hay mucho por hacer y una de las claves, como lo muestra Israel, puede ser la innovación, mediante la cual se encuentren soluciones que aseguren la vida de las abejas a pesar de todos los factores estresantes y desafíos que enfrentan, garantizando su prosperidad, reflejada en su contribución a la polinización, así como en la producción de miel.

En la Embajada de Israel en México se trabaja permanentemente en la promoción de mejores prácticas y soluciones que impacten positivamente al ambiente, sumando a la conservación de los ecosistemas y preservación de las especies. El cuidado del planeta amerita un trabajo conjunto y comprometido, por lo que la integración de más agentes en esta tarea aumenta las posibilidades de obtener mejores resultados y en un apremiante periodo de tiempo.

Artículo obtenido de: https://www.milenio.com/opinion/lior-yafe/columna-lior-yafe/innovacion-israeli-solucion-riesgo-enfrentan-abejas